jueves, 26 de noviembre de 2020
El título, la sinopsis y la portada de un libro
o esta para
ilustrar una novela ambientada en la Edad Media:
Camargo Rain, de quien en ocasiones se dijo que era marciano –aunque en general se le tildara sólo de perro verde–, fue sucesivamente estudiante, ala pívot (en el colegio), cabo rojo, escritor de columnas periodísticas, aficionado a la cerveza y otras hierbas, cocinero y músico por afición, maestro de turistas, correcaminos, fotomatón, defensor de la gramática, observador de los cielos estrellados..., pero comenzaré de nuevo porque me estoy liando.
Camargo Rain, que tiene de todo –menos vergüenza–, aparte de hacer un millón de fotos también ha ejercido otras industrias, de las que la menor no ha sido la de escribir novelas, novelas de aventuras diversas, unas ambientadas en la época actual y otras en la más lejana de las lejanías..., novelas de aventuras múltiples para quienes leen con los ojos, que es lo habitual, pero también para quienes lo hacen con los pies (deseando que dejen de hacerlo), que son abundantes; para quienes tienen hambre –que asimismo puede ser de lectura–, y para quienes de improviso necesitan un rato de diversión...
Además, por si lo anterior fuera poco: ¿no es cierto que todos llevamos pintado en la cara cuanto hemos pensado a lo largo de la vida?
martes, 20 de octubre de 2020
En la provincia de Segovia está Ayllón
La fuente
El caserío
Este pueblo tiene una de las mejores y más agradables plazas de esta zona, la zona norte de la sierra de Guadarrama, en donde hay lugares tan famosos como Pedraza, Sepúlveda, Turégano... Eso sí, conviene ir entre semana y lejos de puentes y temporadas turísticas.
En España hay multitud de sitios a los que ir a pasear tranquilamente, a comer, a beber cerveza..., y en plan de dar ideas podéis mirar ESTO, o ESTO.
También ESTO, pero no sé qué vais a decir....
aunque si los queréis GRATIS, entonces mirad AQUÍ.
Camargo Rain, de quien en ocasiones se dijo que era marciano –aunque en general se le tildara sólo de perro verde–, fue sucesivamente estudiante, ala pívot (en el colegio), cabo rojo, escritor de columnas periodísticas, aficionado a la cerveza y otras hierbas, cocinero y músico por afición, maestro de turistas, correcaminos, fotomatón, defensor de la gramática, observador de los cielos estrellados..., pero comenzaré de nuevo porque me estoy liando.
Camargo Rain, que tiene de todo –menos vergüenza–, aparte de hacer un millón de fotos también ha ejercido otras industrias, de las que la menor no ha sido la de escribir novelas, novelas de aventuras diversas, unas ambientadas en la época actual y otras en la más lejana de las lejanías..., novelas de aventuras múltiples para quienes leen con los ojos, que es lo habitual, pero también para quienes lo hacen con los pies (deseando que dejen de hacerlo), que son abundantes; para quienes tienen hambre –que asimismo puede ser de lectura–, y para quienes de improviso necesitan un rato de diversión...
Además, por si lo anterior fuera poco: ¿no es cierto que todos llevamos pintado en la cara cuanto hemos pensado a lo largo de la vida?
miércoles, 30 de septiembre de 2020
Sobre el oficio de escribir
Está muy extendida la creencia de que los autores que nos han precedido son unos pelmas y carecen de interés. Sin darse cuenta de la tangada que les está pegando la propaganda (el sistema), la mayor parte de las personas que leen hoy opinan que lo que mola son las narraciones actuales… ¡Qué bien os lo habrán vendido que os lo creéis!
Los maestros antiguos (hoy hay muy pocos escritores a los que quepa calificar como tales) es lo único que debería leer alguien interesado en escribir correctamente, y se hace exactamente lo contrario. Para escépticos voy a copiar lo que dice uno de esos maestros a propósito del oficio que nos ocupa, la escritura. Se trata de Feijóo, que vivió hace trescientos años, durante la primera mitad del siglo XVIII (uno de los primeros enciclopedistas españoles, y un sabio, por lo tanto).
A un espíritu que Dios hizo para ello ―para escribir con soltura, se refiere―, espontáneamente se le
presentan el orden y distribución que debe dar a la materia sobre la que quiere
escribir: la encadenación más oportuna de las cláusulas; la cadencia más airosa
de los períodos; las voces más propias; las expresiones más vivas; las figuras
más bellas. Es una especie de instinto lo que en esto dirige el entendimiento.
Pero esperen, que aún dice más. Escuchen:
La gala de las expresiones, la agudeza de los conceptos, la hermosura de las figuras, la majestad de las sentencias…, las ha de hallar cada uno en el fondo de su propio talento. Si ahí no las encuentra, no las busque en otra parte. Ahí están depositadas las semillas de esas flores, y ese es el terreno donde han de brotar, sin otro influjo que el que, acalorada del asunto, les da la imaginación.
Esto es algo de lo que este autor dice a propósito del oficio de escribir. ¿Y dónde lo dice? En la Carta Sexta del Tomo Segundo de sus Cartas eruditas y curiosas, que como habrán podido observar, es una obra maestra.
----------------------------------------
Fotos de los siempre fantásticos paisajes españoles se pueden ver AQUÍ, y si te quedas con ganas, sigue con ESTAS.
A los heliogábalos seguramente les gustará ESTE SITIO.
Libros gratis (Cuentos de hadas, Edad de las tinieblas…, y no te asustes que todo es legal: no hay virus, ni troyanos, ni piden ninguna dirección ni nadie se va a enterar de lo que hagas…), AQUÍ,
… y novelas de aventuras como las de los viejos tiempos, ¡CLIC!
Camargo Rain, de quien en ocasiones se dijo que era marciano –aunque en general se le tildara sólo de perro verde–, fue sucesivamente estudiante, ala pívot (en el colegio), cabo rojo, escritor de columnas periodísticas, aficionado a la cerveza y otras hierbas, cocinero y músico por afición, maestro de turistas, correcaminos, fotomatón, defensor de la gramática, observador de los cielos estrellados..., pero comenzaré de nuevo porque me estoy liando.
Camargo Rain, que tiene de todo –menos vergüenza–, aparte de hacer un millón de fotos también ha ejercido otras industrias, de las que la menor no ha sido la de escribir novelas, novelas de aventuras diversas, unas ambientadas en la época actual y otras en la más lejana de las lejanías..., novelas de aventuras múltiples para quienes leen con los ojos, que es lo habitual, pero también para quienes lo hacen con los pies (deseando que dejen de hacerlo), que son abundantes; para quienes tienen hambre –que asimismo puede ser de lectura–, y para quienes de improviso necesitan un rato de diversión...
Además, por si lo anterior fuera poco: ¿no es cierto que todos llevamos pintado en la cara cuanto hemos pensado a lo largo de la vida?
domingo, 23 de agosto de 2020
Fotos que no se sabe lo que son
Camargo Rain, de quien en ocasiones se dijo que era marciano –aunque en general se le tildara sólo de perro verde–, fue sucesivamente estudiante, ala pívot (en el colegio), cabo rojo, escritor de columnas periodísticas, aficionado a la cerveza y otras hierbas, cocinero y músico por afición, maestro de turistas, correcaminos, fotomatón, defensor de la gramática, observador de los cielos estrellados..., pero comenzaré de nuevo porque me estoy liando.
Camargo Rain, que tiene de todo –menos vergüenza–, aparte de hacer un millón de fotos también ha ejercido otras industrias, de las que la menor no ha sido la de escribir novelas, novelas de aventuras diversas, unas ambientadas en la época actual y otras en la más lejana de las lejanías..., novelas de aventuras múltiples para quienes leen con los ojos, que es lo habitual, pero también para quienes lo hacen con los pies (deseando que dejen de hacerlo), que son abundantes; para quienes tienen hambre –que asimismo puede ser de lectura–, y para quienes de improviso necesitan un rato de diversión...
Además, por si lo anterior fuera poco: ¿no es cierto que todos llevamos pintado en la cara cuanto hemos pensado a lo largo de la vida?
martes, 18 de agosto de 2020
Viaje a la Luna GRATIS
Desde hoy, 18 de este mes de agosto,
martes, hasta el sábado 22, ambos inclusive, se podrá descargar (gratis, por
supuesto) uno de mis libros. Esta vez es el que se llama Viaje a la Luna,
https://www.amazon.es/dp/B08F7WXC2V
en el que se cuenta cómo la humanidad consiguió llegar a nuestro satélite.
Hay quien cree que es muy fácil (como Yoni, o Johnnie, uno de los personajes), pues basta con apuntar con el cohete…, mientras que otros piensan lo contrario, como Laura, o Andrés, o John John, o Caridad Palacios, o María Inés (cubana a la que echaron de su tierra)…
¿Y por qué piensan esto? Muy sencillo: porque son los responsables de llevar a buen puerto la filmación de una película que retrate semejante aventura, semejante proeza (la Luna está muy lejos), y contándola desde el principio, hace unos sesenta millones de años, que es cuando se puso en marcha la maquinaria que ha acabado por llevarnos hasta ella.
Aquí (en la película, en la novela) aparecen los dinosaurios extinguiéndose, los australopitecos cazando y muriendo en el bosque, los hombres de las cavernas contemplando el blanco fanal del cielo, la humanidad escindida en ricos y pobres…, tantas fueron las cláusulas que hubo que resolver para finalizar el viaje.
Y por cierto: este libro, ¿es un libro o es una película? Las dos cosas.
Pero al final, no teman ustedes, al final
conseguimos llegar a la Luna.
El que pueda que la baje, aunque no le interese, porque sube el contador en Amazon y la ve más gente.
--------------------------------------------------
Los grandes aficionados a la cocina pueden mirar en ESTE SITIO.
Y los amantes de las fotos pueden hacerlo AQUÍ (en donde hay paisajes que casi nadie ha visto), y AQUÍ (en donde hay más).
Podría seguir, pero os dejo CON ESTO.
Camargo Rain, de quien en ocasiones se dijo que era marciano –aunque en general se le tildara sólo de perro verde–, fue sucesivamente estudiante, ala pívot (en el colegio), cabo rojo, escritor de columnas periodísticas, aficionado a la cerveza y otras hierbas, cocinero y músico por afición, maestro de turistas, correcaminos, fotomatón, defensor de la gramática, observador de los cielos estrellados..., pero comenzaré de nuevo porque me estoy liando.
Camargo Rain, que tiene de todo –menos vergüenza–, aparte de hacer un millón de fotos también ha ejercido otras industrias, de las que la menor no ha sido la de escribir novelas, novelas de aventuras diversas, unas ambientadas en la época actual y otras en la más lejana de las lejanías..., novelas de aventuras múltiples para quienes leen con los ojos, que es lo habitual, pero también para quienes lo hacen con los pies (deseando que dejen de hacerlo), que son abundantes; para quienes tienen hambre –que asimismo puede ser de lectura–, y para quienes de improviso necesitan un rato de diversión...
Además, por si lo anterior fuera poco: ¿no es cierto que todos llevamos pintado en la cara cuanto hemos pensado a lo largo de la vida?
domingo, 28 de junio de 2020
La posguerra española en fotos
Durante la posguerra española las cosas cambiaron mucho en poco tiempo. Para que se vea hasta qué punto es esto cierto, pongo a continuación unas fotos de aquella época, en las que, si observamos cómo iba vestida la gente (por ejemplo), se aprecia la mudanza. Las fechas indicadas son rigurosamente ciertas.
1943
1949
1956
1964
1969
Por estas fechas ya se adivinaban los tiempos modernos.
Hay otra página en la que se pueden ver otras muchas fotos de los tiempos antiguos, todas del siglo XX, aunque desde sus inicios. Es esta:
https://sites.google.com/site/elsigloxxespanolenfotos/
----------------------------------------
AQUÍ se pueden ver otras fotos (paisajes de la actualidad), y si te quedas con ganas, sigue con ESTAS.
A los glotones seguramente les gustará ESTE SITIO.
Libros gratis (Cuentos de hadas, Edad de las tinieblas…, y no te asustes que todo es legal: no hay virus, ni troyanos, ni piden ninguna dirección, ni se va a enterar nadie de lo que hagas…), AQUÍ,
… y novelas de aventuras como las de los viejos tiempos, ¡CLIC!
Camargo Rain, de quien en ocasiones se dijo que era marciano –aunque en general se le tildara sólo de perro verde–, fue sucesivamente estudiante, ala pívot (en el colegio), cabo rojo, escritor de columnas periodísticas, aficionado a la cerveza y otras hierbas, cocinero y músico por afición, maestro de turistas, correcaminos, fotomatón, defensor de la gramática, observador de los cielos estrellados..., pero comenzaré de nuevo porque me estoy liando.
Camargo Rain, que tiene de todo –menos vergüenza–, aparte de hacer un millón de fotos también ha ejercido otras industrias, de las que la menor no ha sido la de escribir novelas, novelas de aventuras diversas, unas ambientadas en la época actual y otras en la más lejana de las lejanías..., novelas de aventuras múltiples para quienes leen con los ojos, que es lo habitual, pero también para quienes lo hacen con los pies (deseando que dejen de hacerlo), que son abundantes; para quienes tienen hambre –que asimismo puede ser de lectura–, y para quienes de improviso necesitan un rato de diversión...
Además, por si lo anterior fuera poco: ¿no es cierto que todos llevamos pintado en la cara cuanto hemos pensado a lo largo de la vida?
martes, 23 de junio de 2020
Novela de risa GRATIS
Esto se hace en el siguiente enlace:
Aquí se habla de Manolo Bigotón (encargado de una cafetería); de las partículas elementales; de uno que perseguía a un gabardinoso vestido de colegiala; de Mariano el cazador (al que le salió el tiro por la culata); del ratón Pérez, que se lió en el viaje que hizo para poner la moneda a una niña; de unos extraterrestres multipatas a los que no se entiende nada; de Buffalo Bill cabalgando por las verdes praderas de Dakota del Sur...; en fin, y de mil cosas más. Están todos locos, pero es normal, porque en la vida corriente sucede lo mismo.
-------------------------------------------------
Si por el contrario, no te gusta nada leer (eso de antiguos...) y quieres ver paisajes españoles de los que no abundan, mira AQUÍ, y si te quedas con ganas, AQUÍ.
Camargo Rain
Camargo Rain, de quien en ocasiones se dijo que era marciano –aunque en general se le tildara sólo de perro verde–, fue sucesivamente estudiante, ala pívot (en el colegio), cabo rojo, escritor de columnas periodísticas, aficionado a la cerveza y otras hierbas, cocinero y músico por afición, maestro de turistas, correcaminos, fotomatón, defensor de la gramática, observador de los cielos estrellados..., pero comenzaré de nuevo porque me estoy liando.
Camargo Rain, que tiene de todo –menos vergüenza–, aparte de hacer un millón de fotos también ha ejercido otras industrias, de las que la menor no ha sido la de escribir novelas, novelas de aventuras diversas, unas ambientadas en la época actual y otras en la más lejana de las lejanías..., novelas de aventuras múltiples para quienes leen con los ojos, que es lo habitual, pero también para quienes lo hacen con los pies (deseando que dejen de hacerlo), que son abundantes; para quienes tienen hambre –que asimismo puede ser de lectura–, y para quienes de improviso necesitan un rato de diversión...
Además, por si lo anterior fuera poco: ¿no es cierto que todos llevamos pintado en la cara cuanto hemos pensado a lo largo de la vida?
viernes, 22 de mayo de 2020
Chicas guapas y vocales
Como es sabido, cuando se pronuncian las vocales se ponen caras diferentes. Cuando se dice ¡aaaaaah…! se abre mucho la boca y se enarcan las cejas; cuando se dice eeeee lo que sucede es que se frunce el entrecejo, y si lo que dices es iiiiiii, puede ser que te rías o que grites…, y así sucesivamente. Si no te habías dado cuenta, ponte delante de un espejo y estúdialo.
Aquí debajo pongo unas fotos que lo ilustran:
U
También podría decir lo que sigue:
(Lo anterior es de uno de mis libros, Charli en Wonderland.)
----------------------------------------
AQUÍ se pueden ver fotos, y si te quedas con ganas, sigue con ESTAS.
Los aficionados a la cocina pueden mirar en ESTE SITIO; los que quieran leer libros gratis, AQUÍ, y los que prefieran las novelas de aventuras, pero de aventuras de verdad, sin tonterías, ¡CLIC!
Camargo Rain, de quien en ocasiones se dijo que era marciano –aunque en general se le tildara sólo de perro verde–, fue sucesivamente estudiante, ala pívot (en el colegio), cabo rojo, escritor de columnas periodísticas, aficionado a la cerveza y otras hierbas, cocinero y músico por afición, maestro de turistas, correcaminos, fotomatón, defensor de la gramática, observador de los cielos estrellados..., pero comenzaré de nuevo porque me estoy liando.
Camargo Rain, que tiene de todo –menos vergüenza–, aparte de hacer un millón de fotos también ha ejercido otras industrias, de las que la menor no ha sido la de escribir novelas, novelas de aventuras diversas, unas ambientadas en la época actual y otras en la más lejana de las lejanías..., novelas de aventuras múltiples para quienes leen con los ojos, que es lo habitual, pero también para quienes lo hacen con los pies (deseando que dejen de hacerlo), que son abundantes; para quienes tienen hambre –que asimismo puede ser de lectura–, y para quienes de improviso necesitan un rato de diversión...
Además, por si lo anterior fuera poco: ¿no es cierto que todos llevamos pintado en la cara cuanto hemos pensado a lo largo de la vida?
domingo, 3 de mayo de 2020
Manuales de aprendizaje sobre materias diversas
No sé si habrá aún muchos días en los que vamos a trabajar poco, pero da igual: siempre es buena ocasión para aprender cosas nuevas. Por ejemplo, para aprender a escribir libros serios, que no es tan fácil. O para aprender a revelar en blanco y negro en eso que se llamaba el cuarto oscuro y ya nadie utiliza. O también, para aprender a cocinar, que eso sí que es útil, sobre todo para los heliogábalos españoles, de los que el país está lleno.
Para ver lo que digo, haced clic sobre la portada:
Imagino que esto será suficientemente divertido, pero si no...
Camargo Rain, de quien en ocasiones se dijo que era marciano –aunque en general se le tildara sólo de perro verde–, fue sucesivamente estudiante, ala pívot (en el colegio), cabo rojo, escritor de columnas periodísticas, aficionado a la cerveza y otras hierbas, cocinero y músico por afición, maestro de turistas, correcaminos, fotomatón, defensor de la gramática, observador de los cielos estrellados..., pero comenzaré de nuevo porque me estoy liando.
Camargo Rain, que tiene de todo –menos vergüenza–, aparte de hacer un millón de fotos también ha ejercido otras industrias, de las que la menor no ha sido la de escribir novelas, novelas de aventuras diversas, unas ambientadas en la época actual y otras en la más lejana de las lejanías..., novelas de aventuras múltiples para quienes leen con los ojos, que es lo habitual, pero también para quienes lo hacen con los pies (deseando que dejen de hacerlo), que son abundantes; para quienes tienen hambre –que asimismo puede ser de lectura–, y para quienes de improviso necesitan un rato de diversión...
Además, por si lo anterior fuera poco: ¿no es cierto que todos llevamos pintado en la cara cuanto hemos pensado a lo largo de la vida?
sábado, 18 de abril de 2020
Hacer TORTILLA DE PATATA: método comprobado
AQUÍ se pueden ver otras fotos...,
Camargo Rain, de quien en ocasiones se dijo que era marciano –aunque en general se le tildara sólo de perro verde–, fue sucesivamente estudiante, ala pívot (en el colegio), cabo rojo, escritor de columnas periodísticas, aficionado a la cerveza y otras hierbas, cocinero y músico por afición, maestro de turistas, correcaminos, fotomatón, defensor de la gramática, observador de los cielos estrellados..., pero comenzaré de nuevo porque me estoy liando.
Camargo Rain, que tiene de todo –menos vergüenza–, aparte de hacer un millón de fotos también ha ejercido otras industrias, de las que la menor no ha sido la de escribir novelas, novelas de aventuras diversas, unas ambientadas en la época actual y otras en la más lejana de las lejanías..., novelas de aventuras múltiples para quienes leen con los ojos, que es lo habitual, pero también para quienes lo hacen con los pies (deseando que dejen de hacerlo), que son abundantes; para quienes tienen hambre –que asimismo puede ser de lectura–, y para quienes de improviso necesitan un rato de diversión...
Además, por si lo anterior fuera poco: ¿no es cierto que todos llevamos pintado en la cara cuanto hemos pensado a lo largo de la vida?
lunes, 13 de abril de 2020
Galería de distracción
Camargo Rain, de quien en ocasiones se dijo que era marciano –aunque en general se le tildara sólo de perro verde–, fue sucesivamente estudiante, ala pívot (en el colegio), cabo rojo, escritor de columnas periodísticas, aficionado a la cerveza y otras hierbas, cocinero y músico por afición, maestro de turistas, correcaminos, fotomatón, defensor de la gramática, observador de los cielos estrellados..., pero comenzaré de nuevo porque me estoy liando.
Camargo Rain, que tiene de todo –menos vergüenza–, aparte de hacer un millón de fotos también ha ejercido otras industrias, de las que la menor no ha sido la de escribir novelas, novelas de aventuras diversas, unas ambientadas en la época actual y otras en la más lejana de las lejanías..., novelas de aventuras múltiples para quienes leen con los ojos, que es lo habitual, pero también para quienes lo hacen con los pies (deseando que dejen de hacerlo), que son abundantes; para quienes tienen hambre –que asimismo puede ser de lectura–, y para quienes de improviso necesitan un rato de diversión...
Además, por si lo anterior fuera poco: ¿no es cierto que todos llevamos pintado en la cara cuanto hemos pensado a lo largo de la vida?
lunes, 6 de abril de 2020
Manuales para tareas útiles
Para entrar en ellos (ojo: comprarlos es una etapa posterior; de momento podéis echarles una ojeada, leer las primeras cuarenta páginas, etc.) basta con hacer clic sobre la portada.
Imagino que con lo anterior lo pasaréis bien, pero si no...
Camargo Rain, de quien en ocasiones se dijo que era marciano –aunque en general se le tildara sólo de perro verde–, fue sucesivamente estudiante, ala pívot (en el colegio), cabo rojo, escritor de columnas periodísticas, aficionado a la cerveza y otras hierbas, cocinero y músico por afición, maestro de turistas, correcaminos, fotomatón, defensor de la gramática, observador de los cielos estrellados..., pero comenzaré de nuevo porque me estoy liando.
Camargo Rain, que tiene de todo –menos vergüenza–, aparte de hacer un millón de fotos también ha ejercido otras industrias, de las que la menor no ha sido la de escribir novelas, novelas de aventuras diversas, unas ambientadas en la época actual y otras en la más lejana de las lejanías..., novelas de aventuras múltiples para quienes leen con los ojos, que es lo habitual, pero también para quienes lo hacen con los pies (deseando que dejen de hacerlo), que son abundantes; para quienes tienen hambre –que asimismo puede ser de lectura–, y para quienes de improviso necesitan un rato de diversión...
Además, por si lo anterior fuera poco: ¿no es cierto que todos llevamos pintado en la cara cuanto hemos pensado a lo largo de la vida?
lunes, 16 de marzo de 2020
Reales sitios
Palacio de La Granja de San Ildefonso, cerca de Segovia, construido por Felipe V en la primera mitad del siglo XVIII a imitación de Versalles.
Camargo Rain, de quien en ocasiones se dijo que era marciano –aunque en general se le tildara sólo de perro verde–, fue sucesivamente estudiante, ala pívot (en el colegio), cabo rojo, escritor de columnas periodísticas, aficionado a la cerveza y otras hierbas, cocinero y músico por afición, maestro de turistas, correcaminos, fotomatón, defensor de la gramática, observador de los cielos estrellados..., pero comenzaré de nuevo porque me estoy liando.
Camargo Rain, que tiene de todo –menos vergüenza–, aparte de hacer un millón de fotos también ha ejercido otras industrias, de las que la menor no ha sido la de escribir novelas, novelas de aventuras diversas, unas ambientadas en la época actual y otras en la más lejana de las lejanías..., novelas de aventuras múltiples para quienes leen con los ojos, que es lo habitual, pero también para quienes lo hacen con los pies (deseando que dejen de hacerlo), que son abundantes; para quienes tienen hambre –que asimismo puede ser de lectura–, y para quienes de improviso necesitan un rato de diversión...
Además, por si lo anterior fuera poco: ¿no es cierto que todos llevamos pintado en la cara cuanto hemos pensado a lo largo de la vida?
sábado, 15 de febrero de 2020
Sobre «Ojos azules»
En este libro (novela de aventuras), se puede seguir la pista a la humanidad (y a sus esfuerzos por prosperar) a través de múltiples episodios que recorren momentos
diversos de la historia. Aquí aparecen muchos de nuestros antecesores, los hombres prehistóricos, los cazadores de las llanuras, los que a duras penas consiguieron erigir las primeras ciudades-estado, los sumerios, fenicios, romanos y bárbaros de que nos hablan los libros; los hombres de la edad media, los que conquistaron continentes, los que pusieron en marcha la era de las máquinas y las personas de la actualidad, que también tienen algo que decir. Y cada uno (o cada una, que hay de todo) de los que aparecen es descendiente del anterior, lo que se advierte en ciertos detalles: enmarañadas cabelleras, ojos azules, afición a los huevos (los antiguos los comían crudos, mientras que los modernos, hilados sobre un lecho de petalos fritos de flores...).
Aquí se habla de caza, de la adoración al fuego, de descubrimientos, de guerras, de navegaciones, de las cruzadas, del istmo de Panamá, de la sopa de ajo, del carnaval de Venecia... En fin, que es el cuento de nunca acabar, 400 páginas que os enseñarán unas cuantas cosas que no sabéis... y bla bla bla, que ya lo he explicado lo suficiente.
Este libro, además, tiene la ventaja de que es baratísimo: en papel, la mitad que los que venden en las librerías (con la salvedad de que este es mucho más divertido), y en versión eléctrica, menos que una entrada de cine (o cerveza y media), y al acabar no te echan (del cine), sino que te puedes quedar a la siguiente sesión, es decir, volver a leerlo. ¿Alguien da más?
Se puede ver (e incluso conseguir, que hay gente que los compra), AQUÍ.
Y si no te apetece el que digo, en ESTE SITIO puedes ver otros (incluso de otros géneros), todos igualmente presentables.
Más enlaces:
Los grandes aficionados a la cocina pueden mirar en ESTE SITIO.
Y los amantes de las fotos pueden hacerlo AQUÍ (en donde hay paisajes que casi nadie ha visto).
Camargo Rain, de quien en ocasiones se dijo que era marciano –aunque en general se le tildara sólo de perro verde–, fue sucesivamente estudiante, ala pívot (en el colegio), cabo rojo, escritor de columnas periodísticas, aficionado a la cerveza y otras hierbas, cocinero y músico por afición, maestro de turistas, correcaminos, fotomatón, defensor de la gramática, observador de los cielos estrellados..., pero comenzaré de nuevo porque me estoy liando.
Camargo Rain, que tiene de todo –menos vergüenza–, aparte de hacer un millón de fotos también ha ejercido otras industrias, de las que la menor no ha sido la de escribir novelas, novelas de aventuras diversas, unas ambientadas en la época actual y otras en la más lejana de las lejanías..., novelas de aventuras múltiples para quienes leen con los ojos, que es lo habitual, pero también para quienes lo hacen con los pies (deseando que dejen de hacerlo), que son abundantes; para quienes tienen hambre –que asimismo puede ser de lectura–, y para quienes de improviso necesitan un rato de diversión...
Además, por si lo anterior fuera poco: ¿no es cierto que todos llevamos pintado en la cara cuanto hemos pensado a lo largo de la vida?
jueves, 12 de diciembre de 2019
Fotos raras de bicicletas
Camargo Rain, de quien en ocasiones se dijo que era marciano –aunque en general se le tildara sólo de perro verde–, fue sucesivamente estudiante, ala pívot (en el colegio), cabo rojo, escritor de columnas periodísticas, aficionado a la cerveza y otras hierbas, cocinero y músico por afición, maestro de turistas, correcaminos, fotomatón, defensor de la gramática, observador de los cielos estrellados..., pero comenzaré de nuevo porque me estoy liando.
Camargo Rain, que tiene de todo –menos vergüenza–, aparte de hacer un millón de fotos también ha ejercido otras industrias, de las que la menor no ha sido la de escribir novelas, novelas de aventuras diversas, unas ambientadas en la época actual y otras en la más lejana de las lejanías..., novelas de aventuras múltiples para quienes leen con los ojos, que es lo habitual, pero también para quienes lo hacen con los pies (deseando que dejen de hacerlo), que son abundantes; para quienes tienen hambre –que asimismo puede ser de lectura–, y para quienes de improviso necesitan un rato de diversión...
Además, por si lo anterior fuera poco: ¿no es cierto que todos llevamos pintado en la cara cuanto hemos pensado a lo largo de la vida?
domingo, 3 de noviembre de 2019
El puerto de Piedrasluengas, en la cordillera cantábrica
Camargo Rain, de quien en ocasiones se dijo que era marciano –aunque en general se le tildara sólo de perro verde–, fue sucesivamente estudiante, ala pívot (en el colegio), cabo rojo, escritor de columnas periodísticas, aficionado a la cerveza y otras hierbas, cocinero y músico por afición, maestro de turistas, correcaminos, fotomatón, defensor de la gramática, observador de los cielos estrellados..., pero comenzaré de nuevo porque me estoy liando.
Camargo Rain, que tiene de todo –menos vergüenza–, aparte de hacer un millón de fotos también ha ejercido otras industrias, de las que la menor no ha sido la de escribir novelas, novelas de aventuras diversas, unas ambientadas en la época actual y otras en la más lejana de las lejanías..., novelas de aventuras múltiples para quienes leen con los ojos, que es lo habitual, pero también para quienes lo hacen con los pies (deseando que dejen de hacerlo), que son abundantes; para quienes tienen hambre –que asimismo puede ser de lectura–, y para quienes de improviso necesitan un rato de diversión...
Además, por si lo anterior fuera poco: ¿no es cierto que todos llevamos pintado en la cara cuanto hemos pensado a lo largo de la vida?
lunes, 28 de octubre de 2019
Manual para escritores novatos
Si eres uno de ellos (y si no puede que también), esto te interesa: lo primero, porque a lo mejor encuentras ideas de tu interés, que hay muchísimo en donde elegir, y lo segundo porque es gratis.
Desde hoy, lunes 28 de octubre, hasta el viernes, puedes descargar libremente esto que se reseña. El enlace para hacerlo es el siguiente:
Camargo Rain, de quien en ocasiones se dijo que era marciano –aunque en general se le tildara sólo de perro verde–, fue sucesivamente estudiante, ala pívot (en el colegio), cabo rojo, escritor de columnas periodísticas, aficionado a la cerveza y otras hierbas, cocinero y músico por afición, maestro de turistas, correcaminos, fotomatón, defensor de la gramática, observador de los cielos estrellados..., pero comenzaré de nuevo porque me estoy liando.
Camargo Rain, que tiene de todo –menos vergüenza–, aparte de hacer un millón de fotos también ha ejercido otras industrias, de las que la menor no ha sido la de escribir novelas, novelas de aventuras diversas, unas ambientadas en la época actual y otras en la más lejana de las lejanías..., novelas de aventuras múltiples para quienes leen con los ojos, que es lo habitual, pero también para quienes lo hacen con los pies (deseando que dejen de hacerlo), que son abundantes; para quienes tienen hambre –que asimismo puede ser de lectura–, y para quienes de improviso necesitan un rato de diversión...
Además, por si lo anterior fuera poco: ¿no es cierto que todos llevamos pintado en la cara cuanto hemos pensado a lo largo de la vida?
jueves, 3 de octubre de 2019
Paisajes que están ahí pero casi no se advierten
Por lo que me parece observar, casi no nos fijamos en lo que nos rodea. A esto contribuye el móvil y la tontera generalizada, pero el caso es que el mundo que nos rodea, pese a lo aburrido y reiterativo que resulta a veces, está lleno de posibilidades.
Por ejemplo: vas en bici (en este caso por una playa) y de repente piensas, buen sitio para bañarse, y dicho y hecho...
O también: vas por un paseo urbano, o medio urbano, y te cruzas con este panorama. ¿Qué haces? Pues una foto. Pero en vez de poner el careto delante, que lo estropea todo, la haces tal cual.
Aunque no lo parezca, las dos fotos están hechas en el mismo sitio. En la playa de La Magdalena, en la bahía de Santander.
----------------------------------------------
Sólo para lectores:
El que quiera pasar un buen rato, que mire AQUÍ.
Camargo Rain, de quien en ocasiones se dijo que era marciano –aunque en general se le tildara sólo de perro verde–, fue sucesivamente estudiante, ala pívot (en el colegio), cabo rojo, escritor de columnas periodísticas, aficionado a la cerveza y otras hierbas, cocinero y músico por afición, maestro de turistas, correcaminos, fotomatón, defensor de la gramática, observador de los cielos estrellados..., pero comenzaré de nuevo porque me estoy liando.
Camargo Rain, que tiene de todo –menos vergüenza–, aparte de hacer un millón de fotos también ha ejercido otras industrias, de las que la menor no ha sido la de escribir novelas, novelas de aventuras diversas, unas ambientadas en la época actual y otras en la más lejana de las lejanías..., novelas de aventuras múltiples para quienes leen con los ojos, que es lo habitual, pero también para quienes lo hacen con los pies (deseando que dejen de hacerlo), que son abundantes; para quienes tienen hambre –que asimismo puede ser de lectura–, y para quienes de improviso necesitan un rato de diversión...
Además, por si lo anterior fuera poco: ¿no es cierto que todos llevamos pintado en la cara cuanto hemos pensado a lo largo de la vida?





































